Los modelos climáticos predicen importantes cambios en el clima de la Tierra durante el próximo siglo. Pero hay una gran variación en lo que predicen, así que ¿cómo deberíamos enfrentarnos a esta incertidumbre? Si están sobreestimando la velocidad y la escala del cambio climático, podríamos acabar preocupándonos innecesariamente e invirtiendo grandes cantidades de dinero tratando de evitar un problema que al final no será tan grave como predecían los modelos. Por otra parte, si los modelos están subestimando el cambio, podríamos acabar haciendo demasiado poco, demasiado tarde y con la equivocada creencia de que los cambios serán aceptablemente pequeños y graduales.
Para acabar con este problema necesitamos evaluar nuestra confianza en las predicciones de los modelos climáticos. En decir, necesitamos cuantificar la incertidumbre en estas predicciones. Al participar en el experimento, puedes ayudarnos a hacerlo por una vía que de otra forma no sería posible.
Incluso con la increíble velocidad de los supercomputadores actuales, los modelos climáticos tienen que incluir los efectos de procesos físicos de pequeña escala (como por ejemplo las nubes) mediante simplificaciones (parametrizaciones). Hay un rango de incertidumbre en los valores precisos de muchos de los parámetros utilizados; no sabemos con precisión qué valor es el que más se acerca a la realidad. A veces, ¡este rango puede ser de un orden de magnitud! Esto significa que cualquier predicción representa sólo una de las muchas formas en las que podría desarrollarse el clima.
¿Cómo podemos estimar y reducir esta incertidumbre?
Hay dos aproximaciones complementarias a este problema:
1. Mejorar las parametrizaciones a la vez que reducir el rango de incertidumbre de los parámetros. Es un proceso continuo que requiere:
a. Mejorar los modelos, utilizando los últimos supercomputadores según vayan estando disponibles.
b. Recoger más y más datos (principalmente de satélites) sobre una amplia gama de variables atmosféricas (tales como la velocidad del viento, la capa de nubes, la temperatura, etc.).
2. Ejecutar los modelos muchas veces variando los parámetros dentro de su rango actual de incertidumbre, eliminando aquellos que no consigan reproducir bien el clima del pasado y utilizando los restantes para estudiar el clima futuro.
La segunda es la de climateprediction.net. Nuestra intención es ejecutar cientos de miles de modelos climáticos punteros, cada uno de ellos con una física ligeramente diferente, para representar todos los rangos de incertidumbre de todas las parametrizaciones. Esta técnica, conocida como predicción de conjunto, requiere una enorme potencia de cálculo, mucho mayor que los recursos disponibles en últimos supercomputadores. La única solución práctica es apelar a la computación distribuida, que combina la potencia de miles de ordenadores normales, cada uno de ellos cubriendo una pequeña, pero importante, parte del problema global.